Reconduciendo malas conductas: (Capítulo IV)

Entonces… como reconduzco la mala conducta?


Este capítulo me hace mucha ilusión escribirlo por dos motivos. Uno principal es que por fin se desvela el “misterio”, me ha llamado gente diciéndome que se ha leído todos los posts del blog (os doy mil gracias) y que tiene claros los errores que ha cometido con su perro pero no sabe como corregirlo. El segundo motivo es porque yo educo en positivo, y mucha gente piensa que los educadores en positivo somos una panda de “perroflautas” que le dan salchichas al perro a lo loco y le dejan hacer lo que le da la gana. Muchos son “perroflautas” sí, de esos que llevan su perro suelto por la calle sin que se pelee con otros perros, sin que cruce a lo loco, sin que se escape…


Los educadores caninos en positivo nunca castigamos al perro, nunca le pegamos, nunca utilizamos collares de tortura (pinchos, eléctrico, ahogo o similares) pero evidentemente tenemos una forma lo suficientemente eficaz para conseguir que el perro se porte de forma correcta. El hecho de no castigar (y equilibrar al perro en caso necesario) nos ayuda a eliminar problemas como ansiedad, estrés, miedos y eliminamos la agresividad de nuestros perros que evidentemente saben morder, pero lo utilizan en el último de los casos. Con lo que obtenemos perros equilibrados y por supuesto, tienen normas. Mi perro no sube al sofá si no se lo pido, no roba comida de la mesa y cuando está suelto en la calle no se acerca a desconocidos, a pesar de que mucha gente lo silva e intenta acariciarlo, mi perro pasa de largo como si la cosa no fuera con él y eso que es un perro extremadamente sociable. Esto último no se enseña con correa y gritos, creedme.


Bien, el perro tiene una mala conducta, como la redirigimos?


Hay muchas malas conductas producidas por problemas como la ansiedad o estrés, en éste caso es conveniente tratar el problema de base. Una vez se solucione un problema de ansiedad a un perro, las conductas derivadas como romper el sofá o morder los marcos de las puertas desaparecen. Para esto es necesaria la ayuda de un profesional que evalúe el caso y establezca unas pautas de conducta. Éstas pautas no deben estar basadas en el castigo ni en el abuso del adiestramiento, por todo lo expuesto en éstos capítulos y porque únicamente tendríamos la buena conducta cuando estuviéramos delante del perro, con lo que el problema no estaría tratado de forma eficiente.


Un ejemplo del abuso del adiestramiento sería, en un caso de un perro que muerde a otros perros durante el paseo, optar por adiestrarlo de forma que se siente y permanezca quieto la orden, y así controlarlo al ver a otros perros para que no muerda. Esto es maquillar el problema ya que… que pasaría si nuestro perro está suelto en un parque, lejos de nosotros y se encuentra con otro perro? En este caso debemos tratar de forma específica el problema que motiva al perro a atacar, de forma que tanto si está atado como suelto, tanto si estamos delante como si no, nuestro perro no va a morder.


Nos vamos a centrar en un caso sencillo aunque las pautas serían las mismas en un caso grave (como el del perro que muerde) solo que acompañado de terapia llevada por un profesional.


Imaginemos un perro que salta cuando llegamos a casa.


El problema lo trataríamos de dos formas: primero reforzar las conductas adecuadas para que se repitan, de forma que cuando el perro deje de saltar y se calme le prestemos atención que es el máximo de los refuerzos. Y el otro es el malentendido “ignorar”. Cuando los educadores caninos decimos que se ignore al perro al portarse mal, no se trata de ignorarlo y dedicarte a hacer otra cosa, se trata de que el perro se sienta “ignorado” sienta que le robas atención. Si el refuerzo para el perro es prestarle atención, el factor que va a disminuir esa conducta es eliminar esa atención hacia el perro.


Pero eso no es todo, además debemos informar al perro de que eso no nos gusta… como? Mediante el lenguaje canino, es decir, las señales de calma. En una charla que di sobre la educación canina en positivo una persona me dijo “ah claro! Entonces los que trabajáis en positivo “corregís” al perro”. Evidentemente que lo corregimos! …o creéis que es casualidad que los perroflautas de los que hablaba antes lleven a sus perros sueltos sin que crucen, ni se  peleen con otros perros, ni se escapen? Corregimos y moldeamos la conducta sólo que lo hacemos de forma amable y mediante su lenguaje.


Como conclusión, volvamos al ejemplo: Llegamos a casa, el perro nos salta encima para saludarnos, que hacemos para que no salte?


Evidentemente está buscando nuestra atención, ya sea para que le acariciemos o para que lo apartemos. Hagamos una cosa u otra el perro seguirá saltando, hay perros convencidos que a los humanos se les saluda saltando y ellos devuelven el saludo empujando al perro. Si el perro nos salta no le prestamos atención, no le miramos, tocamos ni hablamos dado que esos saltos los hace para que le prestemos atención, debe entender que así nunca conseguirá nuestra atención. Pero además, realizamos señales de calma para decirle “eso que haces no me gusta, es mejor que te calmes”, para esto podemos girar la cara o darle la espalda. El perro reaccionará dejando de saltar, con cara de alucinado las primeras veces… en ese momento utilizamos el refuerzo, le acariciamos suavemente para no volver a excitarlo. Incluso podemos reforzar al principio que no salte e ir moldeando esa conducta para que el saludo sea esperarnos sentados cuando lleguemos a casa. Poco a poco, le estamos enseñando al perro la forma correcta de saludar a las personas, y lo hará tanto con nosotros como con visitas desconocidas, porque el perro entiende el siguiente mensaje “si cuando llega alguien me siento me hace caso, pero si hago cualquier otra cosa me ignora”. Y un perro no soporta que lo ignoren…





10 comentarios:

Adiestramiento canino dijo...

Gracias por permitirnos conocer más sobre este tema, ya que es demasiado interesante para aprender sobre este campo.

sonia losada dijo...

Con el tema perros, nunca sabemos lo suficiente... todo lo que podamos aprender los unos de los otros nos enriquece como educadores caninos.

Muchas gracias por leerme desde Bogotá!! Un saludo!

Anónimo dijo...

el caso del perro que salta lo veo muy claro, pero como aplicar estas señales en el caso del perro que muerde a otros, que les ladra, etc. por qué justo en ese momento no está pendiente de ti y por tanto no vería mis señales, a no ser que con la correa lo aparte o le diga que no, etc. como se puede corregir esta conducta? gracias.

sonia losada dijo...

Hola anónimo,
El caso de un perro que muerde a otros pasa por un tratamiento más largo y complejo tal y como comento en el post, basado en el trabajo específico de los detonantes que le hacen realizar esa conducta (refuerzos inadecuados, mal manejo de correa, escarmiento, miedos, mala socialización...). Es decir, no se puede corregir el comportamiento de morder o ladrar a otros perros sin acudir a la raíz del problema y ver porqué lo hace. Hay que tratar ese problema y poco a poco esa conducta desaparece. Habría que dar un diagnóstico y establecer pautas dependiendo del detonante, y en un caso así las señales de calma son de vital importancia ya que se utilizan para mucho más que para decirle "eso no me gusta". Es muy largo de explicar y habria que ver tu caso concreto, te recomiendo que acudas a un educador canino en positivo, seguro que te dará unas pautas sencillas pero eficaces para solucionar éste problema. Gracias y un saludo ;)

Raquel Salvador Sanz dijo...

Lo que no soporto es que haya gente que venga a mi casa y a pesar de explicarselo mil veces no entienda que ha de saludar a mi perro cuando este tranquilo menosmal que no ocurre diariamente... SANTA PACIENCIA!! Segun una buena adiestradora hay que predicar con el ejemplo y eso es lo k yo hago entonces jejeje pero no hay manera ni viendo mi comportamiento cambia

sonia losada dijo...

La parte difícil de nuestra profesión es la gente, jejeje. Paciencia y ánimo que al final se soluciona, un comporamiento así no debería tardar más de una semana o dos en solucionarse. Has hecho bien en contratar una educadora canina. ;)

Abel Carballiño dijo...

Acabo de descubrir tu blog por casualidad. Me encanta y me da ideas, tengo una cachorrita de Pdae y estoy en el tema de la educación (en positivo). He leído casi todos los posts, y seguiré. Felicidades.
Pilar Abel

sonia losada dijo...

Gracias Pilar!! me alegra que el blog te ayude con tu perrita ;)

Anónimo dijo...

El problema de mi perrita mas grave es de hacerse pipi es un cachorro como hago para ignorarlo ?

Anónimo dijo...

Lo de los saltos lo he probado y va perfecto! ;) muchas gracias!!
Ahora tengo un problema... mi perro tiene la mania de subirse al sofá y cuando intentamos que se baje, ya sea diciéndoselo o cogiendolo, se gira y nos muerde en la mano.... alguna solución? Porque ya no sabemos que hacer...

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